Superpoderes finales
He visto que el futuro medita en carnes,
es mujer, es caballo, es curiosidad de murciélagos,
es el pacífico turquesa de unos ojos sobrenaturales.

He visto la insomne electricidad, he vuelto de la lluvia
para confesar lo que es la creación de las aves
en la cabeza de mi gemelo.

He visto y he traído gritos dentro del cristal,
porque más allá de las puertas del mar
todos los planetas partidos no tienen permiso de dormir.


Carroña
Azul de suspensión,
huesudo desfile de putas,
palomas y alhajas
de todas las formas leves,
las hormigas comieron de sus ojos
y los perros hablaron también,
nombrar a la muerte es atraerla,
pero no arrepentirla.


Sensoria (escombros)
Por allí vaga el ardor de los pájaros
El olvido de los verdes
Mientras del vuelo caen plegarias

Flores femeninas
Desnudan el todo falso
De la astuta duda

Ayuda la sirena
La constelación y la higuera
De mi cuerpo anfibio

Estoy en la suma irracional
De los deslizamientos
De una mecca enmascarada

Solo una prueba
De las patas diablas
En la inmersión

América no amanece
Pero trata y llora
Como los heridos

Muchacho blanco
De sonrisa negra
Danza de la tos

Muchacha roja
Que vende muñecas de piedra
Sexo de las ciencias

Niebla alfa
De Romeo y Julieta
Que enloquece a las bestias

Últimos aceites
De la vieja luz
Uñas que vuelven a nacer

Miembros de las alergias
Los rubios de los aplausos
En la reconstrucción de un río

Otras furias
Desagradablemente
Más que tres

Taxi hechizo
Y una mujer
Que siempre entra al escenario

Besos y anuncios del acomodador
Para el sueño de todos ustedes
Hedy Lamarr inventó el Ritalin

Es importante mantenerse
Sádico y furioso
En la fiesta de los idiotas

Buenas siestas Irene
Todos tus amados
Pertenecen a San Simón


Conquista de sastres ortodoxos
Supersticiones, manos de costuras como salmos,
juran los zapatos que nos pasean a todos iguales.
Hilos algodonados se trenzan en la luz
mientras las camisas de los santos son rasgadas
por la timidez de la saliva que nos va remangando.

Sastres de gatos chinos en las vidrieras
convierten carajos y putas madres en linos baratos.
Todo el griterío debajo de los cielos
habla de las gentilezas y los sueños
de encontrar un nuevo diablo bien vestido.


Coronados
Conmovedora compañía:
a veces los prismas, a veces las campanas.
Piromanía y trabajo…
Nos sonrojamos, caballeros.

Hay menos vida en las exageraciones adquiridas.
Cientos de cabellos, cientos de cangrejos dorados,
cientos de pulgares alrededor del cuello.
Una escena epistolar nos aturde.

Yo, fijo: virtudes del sarcasmo judío.
Caras blancas sin nombre
se convierten en unidades asmáticas.

Las guillotinas de la república serias, todavía.
Hasta las sombras son presas de Saturno,
lo humano lloroso, incluso mandril.


Chocar
Ey, sapos y creadores, curiosos atados.
Nadie puede decirles quien les mintió, quizá.
Qué les parece si cantamos, quizá.
Señales de la superstición, si ustedes creen.
Qué les parece si escapamos, quizá.


Richard Linklater (suposiciones sobre películas no vistas)
La escena de los rápidos enamorados,
Como Alicias eléctricas o delfines inflables,
Despiertos en la monotonía de los trenes,
Extraños como nuestras uñas bien cortadas,

Comiendo lo que ayer fue azúcar o arena
Para arrancarse del instante quieto
En que los espejismos acechan la belleza.