Otras oscilaciones
Las ranas saltan a nuestras manos
deseando que el agua deje de gritar.
Los muebles caen sin permiso
como si fuéramos un mundo viejo.
El sol proyecta la sombra helada
de un perro entre las plantas.
Utilizamos el acento del miedo
para detener la maldición
del pez de los malos augurios.


Improvisación naranja
Apertura de violines y ostras
El espectador invisible
Morir como nuevo
En la adivinación
Del odio borroso

Improvisación blanca
Mao mío
En todo el peso
De un cisne
Todo lo que silba
Un olvidado

Improvisación negra

Otras pieles
Trama delicada
De daños y perfumes
Lenta para alcanzarnos

Improvisación rosa
Propinas tal cual
Diente redondos mil
Duplicaciones capitalistas
Dulces sobre el cuello del tigre
La guardia va

Improvisación gris
Urbanismo ciempiés
Nunca de acuerdo
Esbozo callo y seguridad
Baile de colonia suave
Metálico juramento de masas

Improvisación fluorescente
Sismo neón cítrico
Malquería una hipótesis
Romas y queridas como cobras
Aunque podemos antojar el silencio
Los ilusionistas pactan con el público

Improvisación roja
La exhibición
Mientras no nos observan
Asma cautivo o espontáneo
Nunca de acuerdo
Con las alertas académicas


Enramada
todas las horas
sobre todos
los climas
sobre todos
los cielos
sobre todas
las ramas

y sobre todas
las certezas
todas las palabras
enterradas
en la nada
o en el nunca
o en el siempre


Largo masticar
Dátiles de la hora del Cristo protector,
divertidos Ulises de pieles arrugadas
entre los dientes sensibles,
cuero y carisma que parte las encías
y el ocio de los sonámbulos.
Cruces de carozos oxidados
que nos dejan orgullosos
para preparar un entierro nocturno
entre la bestialidad y el aburrimiento,
como hombres llorando en corrientes
sobre el nadar nocturno de los peces.