Aunque el silencio… otra cosa ocurre
¿Cuántas horas de nuestro silencio
han sido hipnotizadas por poemas de hijas
en las cocinas silenciosas de sus madres?

A sus palabras les debemos el sueño
de aparecer en una de sus escenas,
llenas de afectos y pacientes desayunos.

Osadías, admiraciones, grandes vestidos.
¿Cuánto no sabemos de esos corazones
cuando se sumergen en el amor?