Poema desde la silla pequeña (cielo de Somerset, 1985)
He visto que las estrellas ocultan sus párpados
como reinas muertas bajo extrañas temperaturas.
Mal amadas mal lloradas mal escritas,
sus luces parecen espaldas de plata
que se deshacen en horas líquidas.
Alzadas, como islas que saben y no saben,
cuelgan del cielo su aliento como una navaja.
Sus bostezos son medallas blancas
cuando a extrañas temperaturas las veo y no puedo dormir.