Tarot de tus melodías
Y de noche apareces,
sin acelerar las sobras,
tierno de por fin,
con ramas portátiles
para atravesar los edificios.

Cuántas fotografías caben en tus dedos
si acompañas mi ropa
entre las ranuras de tu cuerpo,
mientras las dedicatorias
despegan a los lienzos de la luz.

Quizá del intranquilo ahora,
cuando tus hojas marcadas por los domos
parten de la mañana porque el aire se vuelve gris,
entienda el bien que puedo aprovechar
de los caballos y los incendios.