De una ventisca
todo este segundo
sincero y
estable
cierto en carnes
cortado en máquinas
subido al cielo
falto de sueño y
de miedo nazi
ha construido
y cantado
un ensayo
para nuevas
noches tristes
ha hecho
una venta
al espacio
una espalda
al diablo
y quizá
una resolución
a la membrana
del crimen
todo este momento
que pasó
y aún sigue
ocultándose y absorbiendo
partió enloquecido
acusando
a los descalzos de tiranos
y a las flores de putas
mientras resolvió
y descarnó
una mentira
un Cristo gallo
una casualidad
que enseñó
a los poetas
a masturbarse anidados
a sumergirse fatalistas
entre cábalas y morales
a elegir senados
entre la nada
de la alquimia y
la máquina decente
de fábulas perras
a seguir y seguir
deslumbrados y
atados
comiendo y bebiendo
en el equilibrio
de las reglas del asma
de las esmeraldas
del absurdo
toda la horrorosa
risa del otro