Latigazos al yo que nunca responde
¿Espiar con el rojo de la sangre
o soñar con los negros cabellos
de la última caída de la noche?

Acaso jurar, es vivir una ligera fascinación de muerte.
Mira a esos pobres torcidos y jorobados,
maltratados por diablos apasionados de flores.

Íntimos diálogos me dicen
que la juventud muere en el amor.
¿Es esto engañar a Dios?