Tengo algo de secreto a voces, pero necesito saber quién te lo dijo / Palabras de David Foster Wallace
justificar
actividades libidinales/genitales
seno de la constelación de sus íntimos
dar explicaciones
inevitablemente en una justificación
describir
péntada heurística avalada por el tiempo
proyectar
trayectoria emocional

Wallace: -No te preocupes, puedo prestarte la palabra “garras”, aunque no recuerdo bien cómo fue que la conseguí.
Lichtenstein: -Gracias, pienso que puede servirme para suplantar “cuerda”, una palabra que siempre surge pero no creo que esté a la altura. Además, últimamente pienso en tensiones, aprietes y sogas.
Wallace: -Y no te culpo, la que designa a la mano humana en los animales es una palabra maravillosa. Y convengamos que “cuerda” no parece tener destino.
En cambio: “Garras”… Repite conmigo: “Gaaaa-rraaaasss”.
Lichtenstein: -“Gaaaa-rraaaasss”.
Wallace: Fantástico.
Lichtenstein: -¿Usted cree que tiene posibilidades en estos tiempos?
Wallace: -Claro, junto a esos hermosos culos negros que se mueven al sol y esa música tan moderna y tan fea y todos los colores tan anémicos de los flashes. Nada puede ser mejor o peor en este 1985. Es la fama continua, la que se excedió de los quince minutos. Es atroz y relevante para las televisoras y los escritores.
Lichtenstein: -Supongo que quizo decir 2015.
Wallace: -…
Lichtenstein: -…
Wallace: -No me digas eso, por favor. 2015 ¿En serio? Nunca esperé tanto de todo eso. Tendría que ahorcarme de nuevo.