Cinco segundos para destrozar
apenas camina el hombre en nirvana
el señalado por el acento confuso
un tartamudeo a las montañas lo empuja
esas enormes mujeres dispuestas de cara al sol
las inmensas desnudan al señalado   roca a roca cae todo
el momento lo sonroja   las señoras sonríen
se magnifica el hecho por la poesía
pero no deja de ser un momento más en nuestra historia