Díptico Religioso

Absolución matemática
-¿Mitad judío?
-Con total exactitud. La otra mitad se divide perfectamente entre católico y provinciano. Un medio más dos tercios.
-¿Cuatro cuartos?
-La suma perfecta de: culpa, resentimiento y perdón. Pero para lograr sus cuatro cuartos tendría yo que partir el resentimiento en dos.
-¿Está usted seguro?
-Tanto como lo puede estar un judío de provincia que se debate entre los perdones.     Y ahí mismo, creo, ya no estaríamos hablando de una simple ecuación matemática.

Plumas contadas a Dios
Cuando el hombre, un mestizo que huía porque lo acusaban de haberle matado una bandada de cuervos a un capataz en la cosecha de maíz, entró para la confesión, empezó a contar por instinto: 1,2,3,4,5…
-Eso está bien, hijo mío, le dijo el cura con una sonrisa, a Dios le gusta que le cuenten y que le pongan números a las cosas.
El mestizo, sin dejar de rascar el cuchillo lleno de plumas con una piedra, siguió susurrando más números.

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