Embestidas
junto a grasas gracias
la sombra bendecida del olmo
botellas mechas y restos derechos
blancos surcos de leche que se tira
en mantas y sábanas blancas
pasa un caballo arado que viene de morir
y un ciego prepotente de largos juicios
no seguirán las grasas gracias ni pisarán los surcos
solo darán maldiciones al olmo y a su lomo de trabajo