Los distantes
Las viudas en llanto como tormenta pasan liderando el cortejo
Son esperadas por los lagos de todas partes y los días más lejanos
Hay una melodía que acompaña sus tacos y sus manos inertes
Puede ser una tonada del campo profundo o de una vieja memoria europea
Pero no logro aprenderla para también poder custodiarla   solo escucho atontado
sintiendo como el humo de las viudas me penetra y se mezcla
con el vapor del té ambarino que envuelve mis manos

No se pueden escribir más historias inventadas
Hay que ver las cosas con sus colores plenos
Las viudas lo habían anticipado sus pérdidas anteriores fueron rezos inútiles
Su cortejo frente a mi ventana repitiéndose sobre los minutos no es azaroso
Los lagos son fachadas o ilusiones mías
prisiones en mi cabeza adonde me gustaría mandarlas
Pero no puedo permitirme la crueldad

Este pueblo desconocido me pide razones pero no sé cómo dárselas
Podría tapar las ventanas pero la inmovilidad del asombro es más fuerte
Ahora las veo más claro porque también el sol se ha vuelto un cómplice
Parezco ser el único con los ojos sobre los vidrios y me avergüenzo
Cuatro viudas de insaciable negro sin cruces en las manos
Pero debían ser cinco o al menos ese fue el rumor y la noticia
No me cuenten que la quinta se murió porque no puedo creerlo

Yo sé que he perdido el corazón sobre estas viudas
Nuestro amor fue sin lógica   sin dinero   sin extraños   sin amor
Apenas minutos de ojos atentos sobre sus cuerpos y gestos
Ahora que pasarán por siempre me acuerdo de su murmullo triste de parroquia
No hay quien perdone vivir juntos sin pasión
Necesitábamos una bestia para lograrlo
y nunca probamos sentarnos al fuego todos juntos en este tiempo

Ya que me abandonan van por las tumbas de los otros que perdieron
Finalmente nos separamos
Sin tocarnos como deberíamos   apenas intuyéndonos
Yo en una ventana rodeado de humo con escalofríos
y las viudas   sin un sacerdote que ore   pasando y pasando
Todo nuestro destino agotándose con paciencia y recelo
como si no esperara nada más de todos nosotros los distantes