Venecia rojo coker
un cocker rojo desatado
con espíritu de mono y caballero
no cree que sea ese de ayer   el alquilado pintor
va perdiendo su memoria
curando la mordida del destino
la que dio y la que recibió
muchos venecianos aterrados
no le quieren dar sus buenas noches
y sueñan con echarlo a los canales
amenazas que no lo perturban
pero yo no tengo miedo
que haga de mi piel un lienzo
y muerda mis caricias
rompiendo todas las lealtades