Rascado
Los poetas son y se nombran entre la gente:
bibliotecarios, guardianes de tesoros que a nadie interesan y por eso no se guardan bajo incontables llaves, contadores de contradicciones, herederos frustrados, exiliados y refugiados de las religiones, discípulos de otros discípulos, amamantados por el poder, burlescos haraganes, el matiz del color de fundir luna y sol, los que siempre describen a los perros con ojos tristes,
Esos señores, los poetas, tienen cientos de nombres y… ¡qué placer seguir inventándolos y alimentándolos!
Pero recordemos que solo tienen dos manos para escribir y rascarse