Reescritura de Fama de Derek Walcott
Esto es la fama: apenas domingo,
la provincia dormida cuando la zamba despierta
solo a las flores,

callecitas empedradas inclinadas
cerca del monte,
donde los perros sin dueños acampan a la espera.

No veo torres, ni alarma en las caras veladas,
al final de una calle un verde sin hojas,
como un campo muerto en su blanco ataúd.

Más perros: perros,
perros marchitos, ladrando
como un coro llamado por el cielo

Suenan tacos altos allá atrás,
hojas suicidas y conversaciones de vecinas.
Todo se escucha,

a Rembrandt criticando él mismo su libro de grabados,
un reloj arrastrando las horas, la lejanía de la capital.
Un ansia.