En donde el hombre de las estrellas soy yo
¡Dios mío, está lleno de estrellas!

En todos los colores de la oscuridad
nosotros seguimos igual.

Yo también soy católico,
me tomo estas cosas en serio.


Instigadores y enamorados
Urrgh, I think i’m in lerv
Oh…
The Smiths

Amanecerá cuando las sombras de los sabinos
cubran hasta la última lejanía del valle.
Corriendo a través de la niebla, tus ojos brillantes
serán los únicos capaces de acercar tu olfato a mi amparo.

Solo nosotros sabremos si queda algo de canción en el aire,
si volveremos a ver tal malicia de vírgenes
o el sentido eslovaco de la muerte en las fotografías.


Loba, tu habitación.
Loba, tu ilusión.
Loba, tu construcción.
Loba, tus náuseas.

Loba,
aurora
del primer aullido.

Tu antagonista.
Tu aburrimiento.
Tus trajes.

Hasta quedar invitado
en tu voz,
en tu halo.

Loba, loba,
feliz en la caza.


Mujer roja, sobre una pintura de Eddy Mumma
Qué es lo que atrae tanto tu curiosidad
y convierte al horizonte en una campanada negra,
deseosa de alcanzar tu vestido.

Cómo es que pareces caer,
suave y despreocupada,
si son mis blancas palmas
las que sostienen tu vientre rojo.


Reescritura de “Hey” de Pixies
Ey
Estuve tratando de encontrarte
Ey
Debe haber una lengua feroz entre nosotros
O caballos en mi cabeza
O caballos en la siesta
O caballos a la espera
Ey
¿Dónde estuviste gritando?
Si te vas yo gritaré también

Estamos encantados
Estamos encantados
Estamos encantados
Etc

Uy, le dijo la cría a la mujer
Uy, le dijo la mujer al hombre que extrañaba
Y los caballos como un coro toda la noche
Mary, ¿no estás asombrada con todo esto?
¡Uy!
Es
El
Sonido
Que hace hace una cría cuando su madre llora

Estamos encantados
Estamos encantados
Estamos encantados
Etc


Lo que no decimos en la intimidat (bomber and sober)
Ustedes, vosotros, bostezos,
vosotres (en serio, en chiste, en serio, en chiste).
Ay, si lo supiera escribir en el irremediable ruso de Putin,
o nombrarlos en el checo fermentado de Kafka.
Oralidat, ma o meno, presas con cáscaras, ¿estamo?
Cabroncetes comentadores de la metafísica,
del dulce de leche, del agua negra,
sorpresas vistas como brujas en el Raval.
Corsarios velas tristes del Paraná,
platos voladores del Rhin y sus best stories evaaa
que contaminan las aguas con su ausencia.
Matadores en los cables que creen que las mujeres
no duermen por la tardanza del ahorita.
Figura y fondo latina n. 1: taxi, aeropuerto, ambulancia,
nada aconsejables en los afueras del lejano zinc click tank.
Temporariamente como Dylans en el sunyiaaainnn,
encendemos la radio y nos dice que estamos bajos.

Nosotros, nosotres (en serio, en chiste, en serio, en chiste),
nuevamente compartiendo las toallas de cuerpo en el iglú.
Us, as, cartógrafos, heridos por nuestro hijastros
nos sentimos propios de nuestra sonoridat.
En Kensington pedimos solo una pelota
con la punta en la culpa de la lengua.
No somos más que melodramáticos atragantados
todavía en los panes y las aspirinas del cuatro de julio.
Pasteles comiendo y teniendo,
admitimos que ningún punk de provincia sabe surfear.
Como heladeros de cortísimo verano
nos celebramos en medias chupadas así,
llenas de sencillez y alplasss.
Siempre de bocas abiertas y distancias nuevas,
como amarillos saltarines en los anzuelos,
nos gusta gritar y escribir con pena:
¡qué ciudad de mierda es Santa Fe!

Sobre el final de este poema suena una trompeta desafinada, un aire afrancesado y revoltoso lo invade todo. Scott y Harwicz caminan felices por las calles de Polanco. Juntos han descubierto que Tom Waits inventó el hip hop, despotrican porque Aira regaló sus dragones, y, fervientemente, mientras los aturde el adverbio, creen que Masaryk fue un ricachón más.