Díptico innecesario de refugios

I
Temblando de cara a la luna
quiero agarrar tu mano.

Las nubes son mentiras.

II
Una cuerda negra dentro de la cabeza
mantiene las supersticiones atadas.

¿Para qué necesitamos fotografías de nuestros muertos?


Goya loco a cal viva

Los ojos acerados
La respiración quieta,
La majas aguadas y su voluntad
De combatir las arenas,
El soplido de los caballos
Girando sobre el polvo,
Los frailes decepcionados
En sus encierros de bordes negros,
El trazo amaestrado
Que se desprende de los caprichos,
La fantasía del tiempo plegada sobre la casa

 


Díptico de ¿cómo te sientes ahora?

Más vueltas

Giraba como un plato volador,
Como una pila de cocaína,
Como el vestido soñado de la muñeca

La galaxia era un sombrero de hebras de pesadillas,
El mundo era mucho más nuevo de lo que pensábamos

Paraíso flotante

Contaba mil caramelos dorados por el sol,
Mil cuartos de milla domando al viento,
Contaba hasta mil sobre el parche del ojo de una ballena

Y mi yo horizontal era una Sefirá,
Indecisa entre lunes como anzuelos
Y triángulos de dedos sin descanso